Cómo describir los platos de tu menú: ejemplos antes y después

Una persona que nunca compró en tu local debería poder entender qué recibe sin tener que preguntarte por cada producto. La descripción del menú puede ayudarla a resolver esa primera decisión.

Empezá por lo que realmente servís

Antes de escribir, reuní tres datos: qué es el producto, qué incluye y qué lo diferencia de las otras opciones. Después agregá tamaño, cantidad o acompañamiento cuando sean necesarios para entender la porción.

Las guías en inglés de Toast sobre descripciones de menú y DoorDash sobre cómo describir platos recomiendan explicar ingredientes relevantes, preparación y características concretas. Para Acomeer, proponemos empezar por una pregunta: ¿qué necesita saber tu cliente para elegir?

No necesitás ponerle más adjetivos a todo. «Pollo a la plancha con arroz» informa más que «una experiencia de sabor irresistible».

Una hamburguesa con nombre propio

Los nombres, ingredientes y condiciones de los siguientes ejemplos son ficticios.

Antes: «La Brava. Nuestra especialidad».

Después: «La Brava: hamburguesa de carne con queso, cebolla caramelizada y salsa picante de la casa. Incluye papas».

El nombre conserva personalidad, pero ahora la descripción explica qué contiene, que es picante y cuál es el acompañamiento. Usá «de la casa» solamente si esa salsa realmente se prepara en tu negocio.

Una pizza cuyo tamaño no está claro

Antes: «Pizza especial grande».

Después: «Pizza especial de 35 cm, cortada en 8 porciones. Salsa de tomate, mozzarella, jamón y aceitunas».

El diámetro explica el tamaño; la cantidad de porciones indica cómo se entrega cortada. Ninguno de esos datos obliga a prometer para cuántas personas alcanza.

Un almuerzo con una elección pendiente

Antes: «Milanesa con guarnición».

Después: «Milanesa de pollo con una guarnición a elección: arroz o puré de papas. Incluye una guarnición; la bebida se pide aparte».

La descripción aclara la proteína, las alternativas y qué queda fuera del precio.

Elegí detalles que puedas sostener

La asociación gastronómica británica NCASS propone revisar preparación, porción y acompañamientos, además de comprobar si alguien nuevo entiende la oferta. Aplicamos ese criterio a nuestros ejemplos, sin convertirlo en una fórmula obligatoria. Podés consultar su lista de revisión de descripciones, en inglés.

Si escribís «crocante», «al horno» o «elaborado en el local», debería describir el producto que entregás. Evitá agregar procedencias, ingredientes o propiedades que no comprobaste.

Tampoco hace falta contar toda la historia del plato. Elegí el detalle que ayude a distinguirlo.

Una ficha para escribir tu próxima descripción

  • Es: ¿qué producto estoy ofreciendo?
  • Incluye: ¿qué ingredientes y acompañamientos recibe el cliente?
  • Se diferencia por: ¿qué preparación, sabor o característica vale la pena explicar?
  • La porción es: ¿qué tamaño, cantidad o presentación necesita conocer?

Con esas respuestas, armá una descripción breve y leela desde el celular.

Para poner en práctica

Elegí tres productos. Pedile a alguien que no los conozca que te diga qué recibiría al pedirlos. Si sus respuestas no coinciden con lo que servís, revisá la descripción.

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